jueves, 26 de enero de 2017

Alguna propuesta para enseñar gramática sin que los alumnos sepan que están aprendiendo gramática




Uno de los aspectos que más me han llamado la atención esta semana de la asignatura de didáctica ha sido el descubrimiento de un profesor de inglés muy conocido por el uso que hace de vídeos de Youtube con fines educativos. En esta entrevista reflexiona acerca de la enseñanza de la gramática. El propósito de esta entrada es partir de las reflexiones de Keddie para explorar maneras de enseñar esa parte tan tediosa de la lengua como la gramática sin que el alumno sea consciente de que la está trabajando.

Algo sobre lo que llama la atención Keddie es el menosprecio que se le da a la práctica y el mal uso que se hace de la misma. Pero, ¿por qué es tan importante la práctica en el aprendizaje de una lengua extranjera? Aplicando el sentido común, creo que la respuesta es muy sencilla: la lengua existe para usarla, para hablarla o para escribirla. De ahí que lo que se deba potenciar en clase sea dicha habilidad práctica, mediante situaciones comunicativas que se asemejen lo más posible al mundo real.
Creo que ciertas explicaciones gramaticales que se dan en algunas clases de lenguas extranjeras son innecesarias para los estudiantes. Si bien es verdad que en ocasiones es acertado hacer en clase aclaraciones metalingüísticas acerca de las estructuras de la lengua, convertir la mayor parte de nuestro tiempo a dichas aclaraciones supone reducir la lengua a una disciplina meramente teórica; da la sensación de que ciertas clases de lengua extranjera en secundaria están destinadas a filólogos y no a usuarios de la lengua. Creo que la clave para distinguir estos dos tipos de clases (las “destinadas a crear filólogos” y las “destinadas a crear usuarios competentes de lenguas”) es el concepto de “comunicación”: la lengua sirve para comunicar, y a comunicar se aprende esencialmente comunicando, no reflexionando sobre las estructuras de la comunicación.


En este enlace podemos encontrar actividades que suponen una forma amena e interactiva para la enseñanza y el aprendizaje de las estructuras. Aunque se trata de tres actividades diferentes, todas comparten características comunes que las hacen atractivas y eficaces para el alumno. En primer lugar, tenemos la ventaja de que la misma actividad puede servirnos para tratar distintos aspectos de la lengua y diversos niveles. Por ejemplo, la actividad “Change places if…” se puede utilizar para practicar cualquier tipo de vocabulario o estructura gramatical que podamos relacionar con la oración del enunciado (las posibilidades son prácticamente ilimitadas). Por otro lado, las actividades suponen la participación activa de los estudiantes (tienen que escuchar para cambiar de sitio, tienen que buscar a un compañero que cumpla la descripción dada, deberán moverse alrededor de la clase, trabajar en grupos, etc.) Esta naturaleza dinámica de las actividades ayuda a que los alumnos interioricen mejor los conocimientos, ya que se eliminan prácticamente los bloqueos cognitivos que se pueden producir cuando los estudiantes son conscientes de realizar tareas puramente académicas. Por otro lado, estas actividades se centran en los estudiantes de la clase, no son frases sueltas que hablan de personas anónimas sino que tratan de ellos mismos. 

1 comentario:

  1. Estupendo material, moi interesante para compartir. Precisamente a páxina web que vos recomendei na sesión de onte, lessonstream é de Keddie.
    Ai está o quiz da cuestión: non podemos pretender formar filólogos, senón usuarios competentes.

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