El ranking PISA es uno de los instrumentos al que nos
dirigimos cunado queremos comparar los resultados de nuestro sistema educativo
con el de otros países de nuestro entorno europeo y con los de otros países del
mundo. De este modo, en este tema se analizan los sistemas educativos de países
que aparecen siempre en los primeros puestos del ránking y se reflexiona sobre lo
que España puede aprender de ellos para entender nuestra situación y estudiar medidas
de mejora. Algunos de los países que aparecen año tras año en los primeros
puestos de los ránkings son Canadá, Finlandia, Corea y Japón.
Probablemente sea el caso finlandés el que más nos interese,
ya que es el único europeo de los cuatro y con el que compartimos más
similitudes. Uno de los datos que más llaman la atención es que Finlandia era
un país que hasta mediados de los años 80 se caracterizaba por un sistema educativo
muy deficiente, lejos de los sistemas educativos avanzados del momento. Fue en
los años 90 cuando el gobierno finlandés apostó por la educación como fuente de
impulso económico y social del país; esas políticas educativas han dado fruto
en tiempo récord, como se puede comprobar, lo que nos da evidencias para
asegurar que con una voluntad firme y una buena estrategia se pueden alcanzar
los objetivos propuestos en un periodo de tiempo relativamente corto.
Una de las características del sistema finlandés es su
apuesta por la inversión en educación; de este modo, la escolarización es
totalmente gratuita, lo que incluye el comedor y los libros de texto, y casi la
totalidad de los centros (97%) son públicos. Otra de las claves está en la
importancia de la figura del profesor. Éste pasa por un proceso de formación
muy estricto, lo que convierte la docencia en una de las profesiones más
valoradas del país. A diferencia de lo que ocurre en nuestro país, los docentes
tienen una formación pedagógica muy sólida, lo que tiene repercusiones directas
en los resultados académicos de sus estudiantes. Por otro lado, cabe destacar
el bajo número de alumnos por clase, lo que facilita la enseñanza
personalizada; en este sentido, son frecuentes las clases en las que los profesores
cuentan con otros docentes de apoyo. En cuanto a la metodología, ésta se basa
en las teorías constructivistas, lo que pone el énfasis en la responsabilidad
del alumno por su propio aprendizaje.
¿Qué conclusiones puede sacar un sistema educativo como el
español del caso finlandés? En primer lugar está el asunto de la inversión.
Parece evidente que los recursos que destinamos a la educación tienen efectos
directos en los resultados. Esto lo demuestra el hecho de que, incluso en el
contexto español, la relación inversión-resultados es proporcional en gran
medida; en este sentido, podemos fijarnos en el caso de Castilla y León, una
comunidad sin grandes sectores económicos y que ha puesto su empeño en poner en
el conocimiento su gran activo de crecimiento.
Por otro lado, hay que tener en cuenta la formación de los
docentes. En España, la gran mayoría de profesores de la ESO y Bachillerato
carecen por completo de formación pedagógica, ya que hasta hace pocos años, el
sistema de oposiciones solo tenía en cuenta el conocimiento de las materias,
dejando de lado por completo las habilidades del docente para enseñar dichos
conocimientos.
Un tercer elemento que podríamos destacar es la importancia
del aprendizaje basado en tareas y proyectos, sistema que en España aún no se
implementa en muchos centros; esta metodología hace al alumno el principal
partícipe de su propio aprendizaje, éste desarrolla sus habilidades cognitivas
particulares y se beneficia del aprendizaje significativo que comportan dichos
proyectos y tareas.

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