miércoles, 4 de enero de 2017

TEMA 7

El ranking PISA es uno de los instrumentos al que nos dirigimos cunado queremos comparar los resultados de nuestro sistema educativo con el de otros países de nuestro entorno europeo y con los de otros países del mundo. De este modo, en este tema se analizan los sistemas educativos de países que aparecen siempre en los primeros puestos del ránking y se reflexiona sobre lo que España puede aprender de ellos para entender nuestra situación y estudiar medidas de mejora. Algunos de los países que aparecen año tras año en los primeros puestos de los ránkings son Canadá, Finlandia, Corea y Japón.
Probablemente sea el caso finlandés el que más nos interese, ya que es el único europeo de los cuatro y con el que compartimos más similitudes. Uno de los datos que más llaman la atención es que Finlandia era un país que hasta mediados de los años 80 se caracterizaba por un sistema educativo muy deficiente, lejos de los sistemas educativos avanzados del momento. Fue en los años 90 cuando el gobierno finlandés apostó por la educación como fuente de impulso económico y social del país; esas políticas educativas han dado fruto en tiempo récord, como se puede comprobar, lo que nos da evidencias para asegurar que con una voluntad firme y una buena estrategia se pueden alcanzar los objetivos propuestos en un periodo de tiempo relativamente corto.
Una de las características del sistema finlandés es su apuesta por la inversión en educación; de este modo, la escolarización es totalmente gratuita, lo que incluye el comedor y los libros de texto, y casi la totalidad de los centros (97%) son públicos. Otra de las claves está en la importancia de la figura del profesor. Éste pasa por un proceso de formación muy estricto, lo que convierte la docencia en una de las profesiones más valoradas del país. A diferencia de lo que ocurre en nuestro país, los docentes tienen una formación pedagógica muy sólida, lo que tiene repercusiones directas en los resultados académicos de sus estudiantes. Por otro lado, cabe destacar el bajo número de alumnos por clase, lo que facilita la enseñanza personalizada; en este sentido, son frecuentes las clases en las que los profesores cuentan con otros docentes de apoyo. En cuanto a la metodología, ésta se basa en las teorías constructivistas, lo que pone el énfasis en la responsabilidad del alumno por su propio aprendizaje.
¿Qué conclusiones puede sacar un sistema educativo como el español del caso finlandés? En primer lugar está el asunto de la inversión. Parece evidente que los recursos que destinamos a la educación tienen efectos directos en los resultados. Esto lo demuestra el hecho de que, incluso en el contexto español, la relación inversión-resultados es proporcional en gran medida; en este sentido, podemos fijarnos en el caso de Castilla y León, una comunidad sin grandes sectores económicos y que ha puesto su empeño en poner en el conocimiento su gran activo de crecimiento.
Por otro lado, hay que tener en cuenta la formación de los docentes. En España, la gran mayoría de profesores de la ESO y Bachillerato carecen por completo de formación pedagógica, ya que hasta hace pocos años, el sistema de oposiciones solo tenía en cuenta el conocimiento de las materias, dejando de lado por completo las habilidades del docente para enseñar dichos conocimientos.

Un tercer elemento que podríamos destacar es la importancia del aprendizaje basado en tareas y proyectos, sistema que en España aún no se implementa en muchos centros; esta metodología hace al alumno el principal partícipe de su propio aprendizaje, éste desarrolla sus habilidades cognitivas particulares y se beneficia del aprendizaje significativo que comportan dichos proyectos y tareas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario