martes, 17 de enero de 2017

9/01/2017

   El objetivo de esta entrada es analizar una actividad consistente en un juego que realizaremos con los alumnos al iniciar la clase. Consistirá en lo siguiente: los alumnos se distribuirán en 7 grupos distintos. Cada uno de esos grupos deberá formular una pregunta relacionada con el texto trabajado en la clase anterior; sin embargo, cada grupo deberá empezar sus preguntas con una partícula interrogativa diferente: who, what, why, where, when, which and how. Cuando los grupos hayan terminado de formular las preguntas y acordado las correspondientes respuestas, un miembro del grupo elegirá otro equipo al que formulará la pregunta acordada por los miembros del grupo. El profesor irá anotando en la pizarra las respuestas correctas de cada grupo para conocer finalmente al ganador.

   La actividad servirá de calentamiento al iniciar la sesión, ya que el contenido de la misma hace referencia al texto trabajado en la clase anterior. Además, sirve para reforzar de forma implícita los pronombres interrogativos. De esta manera, el profesor puede evaluar el aprovechamiento de los contenidos ya impartidos en los estudiantes, para poder avanzar con otras actividades que impliquen el dominio del contenido de las clases anteriores.

   Un concepto clave en la metodología CLIL es el de “scaffolding” o andamiaje; el término hace referencia a las actividades o las estrategias que el profesor pone en marcha para que el alumno construya su propio aprendizaje, basándose en los conocimientos que el estudiante ya posee. Este concepto está relacionado directamente con las teorías constructivistas del aprendizaje, que defienden que éste se tiene que llevar a cabo mediante un proceso dialógico, es decir, de continua interacción entre el docente y el aprendiente. Creo que en esta línea de aprendizaje pueden situarse métodos de aprendizaje de lenguas como el método comunicativo o el aprendizaje por tareas.

   Otro elemento de gran relevancia que hay que considerar es la importancia del componente emocional en el proceso de aprendizaje de una lengua extranjera. En este sentido, podemos fijarnos en el gran problema que suponen los bloqueos cognitivos sufridos por los estudiantes, lo que impide que tengan la motivación necesaria para realizar las actividades planteadas y para asumir el error como una parte natural y hasta necesaria en el proceso de aprendizaje.

   Como hemos dicho, una actividad como la propuesta en clase puede ser ideal para comenzar una clase. En primer lugar, sirve como introducción a una temática de una manera informal, lo que puede ayudar a captar la atención de los estudiantes. Esto se debe a que se les exige a éstos una participación activa en la misma, mediante la formulación de preguntas y la búsqueda de respuestas correctas. Además, se fomenta el trabajo en grupo y la interacción oral.

   Como se ha señalado, el andamiaje tendría que ser un concepto clave en nuestras clases, de ahí que las actividades encaminadas a comprobar lo que el alumno ya sabe y desarrollar nuevos contenidos sean fundamentales, sobre todo a la hora de empezar una nueva tarea, tema, proyecto, etc. Creo que una actividad como la señalada ayuda bastante en este sentido. Con ella, lo que se pide a los alumnos es que recuerden los contenidos que se han impartido, con el objetivo de poder avanzar y desarrollar otros más complejos a partir de ésos.


   Por otro lado, ayudamos a reforzar el componente emocional, ya que aquí podemos echar mano de técnicas de reforzamiento positivo como puede ser aplaudir cuando un estudiante da la respuesta correcta. Con esto se consigue que el alumno se sienta motivado para participar de forma activa en las actividades propuestas, lo que facilitará en gran medida el aprendizaje. Otra técnica que se puede emplear con los alumnos, además de los aplausos, son premios en forma de positivos para los que respondan correctamente o la ausencia de deberes para el día siguiente.

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