Uno de los aspectos que más me han llamado la atención esta
semana de la asignatura de didáctica ha sido el descubrimiento de un profesor
de inglés muy conocido por el uso que hace de vídeos de Youtube con fines
educativos. En esta entrevista reflexiona acerca de la enseñanza de la
gramática. El propósito de esta entrada es partir de las reflexiones de Keddie
para explorar maneras de enseñar esa parte tan tediosa de la lengua como la
gramática sin que el alumno sea consciente de que la está trabajando.
Algo sobre lo que llama la atención Keddie es el menosprecio
que se le da a la práctica y el mal uso que se hace de la misma. Pero, ¿por qué
es tan importante la práctica en el aprendizaje de una lengua extranjera?
Aplicando el sentido común, creo que la respuesta es muy sencilla: la lengua
existe para usarla, para hablarla o para escribirla. De ahí que lo que se deba
potenciar en clase sea dicha habilidad práctica, mediante situaciones
comunicativas que se asemejen lo más posible al mundo real.
Creo que ciertas explicaciones gramaticales que se dan en
algunas clases de lenguas extranjeras son innecesarias para los estudiantes. Si
bien es verdad que en ocasiones es acertado hacer en clase aclaraciones
metalingüísticas acerca de las estructuras de la lengua, convertir la mayor
parte de nuestro tiempo a dichas aclaraciones supone reducir la lengua a una
disciplina meramente teórica; da la sensación de que ciertas clases de lengua
extranjera en secundaria están destinadas a filólogos y no a usuarios de la
lengua. Creo que la clave para distinguir estos dos tipos de clases (las “destinadas
a crear filólogos” y las “destinadas a crear usuarios competentes de lenguas”)
es el concepto de “comunicación”: la lengua sirve para comunicar, y a comunicar
se aprende esencialmente comunicando, no reflexionando sobre las estructuras de
la comunicación.
En este enlace podemos encontrar actividades que suponen una
forma amena e interactiva para la enseñanza y el aprendizaje de las
estructuras. Aunque se trata de tres actividades diferentes, todas comparten
características comunes que las hacen atractivas y eficaces para el alumno. En primer
lugar, tenemos la ventaja de que la misma actividad puede servirnos para tratar
distintos aspectos de la lengua y diversos niveles. Por ejemplo, la actividad “Change
places if…” se puede utilizar para practicar cualquier tipo de vocabulario o
estructura gramatical que podamos relacionar con la oración del enunciado (las
posibilidades son prácticamente ilimitadas). Por otro lado, las actividades
suponen la participación activa de los estudiantes (tienen que escuchar para cambiar
de sitio, tienen que buscar a un compañero que cumpla la descripción dada,
deberán moverse alrededor de la clase, trabajar en grupos, etc.) Esta
naturaleza dinámica de las actividades ayuda a que los alumnos interioricen
mejor los conocimientos, ya que se eliminan prácticamente los bloqueos
cognitivos que se pueden producir cuando los estudiantes son conscientes de
realizar tareas puramente académicas. Por otro lado, estas actividades se
centran en los estudiantes de la clase, no son frases sueltas que hablan de
personas anónimas sino que tratan de ellos mismos.

Estupendo material, moi interesante para compartir. Precisamente a páxina web que vos recomendei na sesión de onte, lessonstream é de Keddie.
ResponderEliminarAi está o quiz da cuestión: non podemos pretender formar filólogos, senón usuarios competentes.